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Fruta, santa fruta!

Si después de comerme sola mas de medio melón entero como fruta en menos de 3 minutos, mientras anunciaba a Massimo y a Rami -que esa noche cenaba con nosotros- que si no se apuraban a volver a la mesa se quedaban sin nada, digo “el melon era dulce, pero no tanto. No era algo de otro mundo”, ellos dos, que se quedaron con solo dos rodajitas a cabeza, tienen el derecho de decirme que soy una caradura!!!

Cuando hace un año me di cuenta que en una noche me había terminado sola sola un ananás entero no paré mas. En ensalada de frutas, en licuados, en compotas en helados. Peras, duraznos, ciruelas, bananas, higos, manzanas, ananás, uvas, melón…

Fruta-fruta y mas fruta, ya me lo dijeron hace poco: vos comes tanto tanto, no comida, sino fruta! Si no fuera por eso a este punto sería todo un barril..

De regreso

En Italia, el 15 de agosto se festeja “ferragosto”…la fecha coincide con una fiesta católica, pero a eso nadie piensa. Ferragosto es en realidad el top, la cima del verano italiano. Todo conjuga en ese día, y después de eso el abismo, el precipio rápido y veloz para el final de todo, un verano que se va en menos de 15 dias y un año que se termina. Y pocas cosas tienen la tristeza y la melancolía del fin de verano, del “the end” de las vacaciones, del tiempo libre, las mañanas y las tardes al aire libre. El saludo con el vecino del verano, con los nuevos amigos. La promesa de mantenerse en contacto, de verse alguna vez en el año, o simplemente el saludo “hasta el verano que viene”…
No me quejo, acabo de termianr las vacaciones mas largas de mi vida, vacaciones que Maia me regaló. Siempre que me tocaba volver a casa lo hacía contenta. Esta vez no tanto. Volver esta vez tiene mucho de cambio: dejar a Maia por algunas horas al día habituandome a que también ella tendrá una vida en la que no seré siempre la protagonista, recomenzar con el trabajo después de 7 meses, y cambiar un jardin y aire de mar por el departamento y aire de ciudad. No es poco. Pero me acostumbraré.
Este tiempo sirvió de mucho… desintoxicacion si puede así llamarse de muchas cosas nunca estuve tanto tiempo off-line desde el 97 y se sobrevive…!! Se lee mas, mucho mas (5 libros con una bebé de 3-6 meses que atender no son pocos en tres meses), se conoce mas gente, se habla mas. Pero siempre, siempre se vuelve, y aca estoy de regreso.
Dejo algunas fotos: De Cerde
ña, de los amigos, (los de hoy, los de ayer) y sobretodo de la piccola Maia…


Retiro en la playa

Hasta hoy llevo 50 días de “retiro en el mar”, 50 días haciendo esta bajada al mar dos veces al día. Un retiro de casa, de internet, de los mails, los blogs y todo lo que Roma significa a fines de junio y julio con sus tempreraturas altisimas. Una vida que a pesar de ser vida de vacaciones tiene mucho de cotidiano, pero de ese cotidiano placentero.
Despertador a las 7 para aprovechar las primeras horas de la mañana que nadie aprovecha. Una caminata en la playa con Maia -alias Puppy- en la espalda para desayunar a orillas del mar algún capuchino con cornetto (mientras pienso, después no te quejes si no bajas de peso!), la caminata de regreso comprobando que ese día el agua esta perfecta para Puppy y preparar todo para hacerlo, mientras sentimos los grititos de felicidad apenas le ponemos los pies en el agua.
Refugiarnos abajo de la sombrilla hasta que el mar hace efecto y la deja en ese estado de gracia mientras ocupa toda la cama de playa que hasta el verano pasado era toda para mí. Aprovechar esa horita para ir al mar yo también, o leer algún libro o simplemente no hacer nada !

Volver a casa cerca del mediodía y preparar en 5 minutos un almuerzo com pomodoros con albahaca, mozzarella de bufala doc, melón, jamón… mientras Puppy se come la fruta contenta.
Otro ba
ño para ella esta vez en el jardín, una siesta y de nuevo la bajada al mar para otro relax, otra siesta, y algo de sol.

Maia se llenó de amiguitas, nenas que creen que es una bambola (muñeca) y se olvidan por momentos que es solo una bebé, pero que a veces hasta son de ayuda sobretodo si les digo que son su babysitter preferida.
Ahora volvimos a Roma, solo por dos días que prometen ser agitados, y ma
ñana partimos de nuevo, esta vez a otro mar para el que estoy juntando respiro…: Cerdeña.
Al regreso creo que podré contarlo solo con fotos!

Londres, Reino Unido, Aeropuerto de Stansted. 6 de la mañana de un día cualquiera.

La empleada se prepara para tomar la posta en el cambio de turno. La esperan 8 terribles horas de rutina de frente a miles de caras anónimas, con pocas sonrisas y muchas preguntas.

Recibir pasaportes abrirlos, revisar fecha de vencimiento, controlar la cara del pasajero y lanzar la lista de preguntas obligadas: de donde viene, cuanto tiempo piensa permanecer en el Reino Unido?, Tiene carta de crédito, o cuanto dinero tiene disponible para gastar, puede demostrarlo? Donde se aloja?. Todo para finalmente sellar el documento y aceptar la entrada del pasajero. Uno de los trabajos menos simpáticos en uno de los aeropuertos menos simpáticos del mundo.

Hasta que el mecanismo se rompe. Alguien llega hasta la cabina de pasaportes, la fila atrás es todavía larga. La empleada extiende la mano y repite la misma frase, siempre en inglés, siempre con la cara seria: Your passport please.

Pero por primera vez la persona del otro lado del vidrio pensando “qué amabilidad estos ingleses, qué gentiles para recibirte” al ver la mano extendida responde con el mismo gesto, apretándole fuerte la mano, sonriendo mientras dice en el español mas claro: Mucho gusto!

Y la empleada, tan british que casi desconoce el contacto físico de la mano de un desconocido, tan empleada de control de pasaportes que se olvidó de las sonrisas, de frente a la sorpresa y a la inocencia de quien tenía adelante no puede evitar apretar también la mano y sonreir casi a carcajadas por la situación. Se olvidó de las preguntas, selló el pasaporte y dejó pasar sin problemas.

No se el nombre de la primera de las las protagonistas, la segunda era mi mamá en su entrada a Londres.

Acabo de dejarla sola en el aeropuerto de Roma, de regreso a casa después de acompañarnos por un mes . Me prometió que esta vez entregaría primero el pasaporte antes de dar la mano.

Su primera fiesta

Una fiesta, la primera en la que eras la protagonista total, la princesa sobre todas las princesas… Un pretexto, (o no)… tu bautismo.

Amigos tuyos y nuestros.
Abuelos, tíos, los super padrinos argentinos que prometen hacerte la mas argentina de las italianas.
Un capello blanco y un vestidito de princesa (o de novia como dijo tu papá) con mucha historia y con mucha energía de tu abuela.

El jardín de la casa convertido en un kinder, con cochecitos, juegos y todos esos nuevos papás admirando a los nuevos bebés.
Ordenar la casa con 18 personas que giran toman sol y descansan. Vestirte, vestirnos. Pensar que no hace tanto calor, pero hace lo mismo. Preparar las cosas para el regreso. Mirar el reloj y salir a las corridas para llegar a horario a la iglesia. Bajar del auto y darme cuenta que me había dejado tu cochecito sin el que iba a ser difícil hacerte dormir, pero paciencia. Meter los pies a la iglesia y con ellos empezar a sentir tu llanto desesperado. Hacer de todo hasta sacarte el vestido para calmarte en vez nada. Hasta que recurrimos a las cosas de Chloé para calmarte: ese chupete que nunca usas y su cambio de ropita para no dejarte desnuda.. Y así, increiblemente te calmaste hasta dormirte y todo quedó como una simpática anécdota.

La foto obligada en la escalinata de esa iglesia con 10 siglos de historia y la caravana a casa que nos esperaba con las mismas luces de hace casi dos años.

La parrilla encendida, la carne y el asador argentinos, el cajón de higos, un poco de pasta para engañar y no hacer sentir mal a los italianos, la musica de Cata, los mojitos de Ale y la buena compañía todo hasta que a las dos cerramos las puertas del cansancio.


Así fue tu fiesta que siguió el domingo, con el sol, la playa, el mar, los ba
ños en el jardín compartidos con Flavio y con Chloé y los mimos de todos los que te siguen desde hace 4 meses!


... hay algunas que matan..!

Conversación con Dori en al auto camino al aeropuerto con la circunvalación romana congestionada
D- Qué fuerza increíble puede tener una mirada, que puede atravesar los vidrios, aire acondicionado, trafico y bocinas hasta que te encontrás con los ojos de esa otra persona que te está mirando.
M- Es casi como llamar por teléfono a alguien, pero sin usar ningún otro aparato que no sean los sentidos.
D- Si, pero a veces miramos miramos y la persona no responde, como si estuviera desconectada del mundo.
M- En ese caso la operadora diría: la persona que esta mirando se encuentra momentáneamente fuera del área de cobertura

Algún publicitario alguna vez immortalizó lo que significa la fuerza de una mirada en este spot que aun hoy me hace reir: “Mirame mirame…”

La gran visita

Limpiar y arreglar la casa, encerar los pisos.
Colgar el cuadro que esperaba desde hace meses escondido en un rincón del cuarto.
Liberar el balcón para que no parezca un depósito de cosas inutilizadas.
Regar las plantas.
Lavar el auto.
Cargas las baterías de la máquina de fotos.
Preparar su cama con sábanas perfumadas.
Elegir qué vestidito ponerle a Maia para el encuentro.
Pensar en algo especial, bueno y ligero para la cena.
Preparar el gran éxodo para la casa del mar en los próximos días.

Esta es mi lista de cosas para hoy, un modo de calmar la ansiedad para la Gran visita.

Esta noche llega la abuela!

100 días

Y pasaron 3 meses… Esos primeros meses que se viven agobiantes, sin dormir, con cólicas, llantos sin motivos, desesperación porque uno quiere aprender a ser papá y a veces no resulta fácil.
Pero no nos tocó nada de eso que las abuelas, las demás madres y hasta los libros dicen. Nos trajiste alegría como traen todos los bebés a sus papás y hasta nos llenaste de sorpresas por tu tranquilidad (a quien saliste así?). Dormimos mucho y hasta pensamos que en lugar de adaptarnos nosotros a tus horarios, fuiste vos que te adaptaste a los nuestros.
Mirarte dormir nos resulta un espectáculo. Tus brazitos casi siempre en alto, tus sonrisas repentinas que duran segundos, que nos hacen preguntar miles de cosas!

Te escuchamos solo una vez llorar desesperada y sabíamos que el motivo no era otro que las vacunas.

En este tiempo muchas cosas cambiaron: nosotros dos nos estamos acostumbrando a poquito a ser papás. Confieso que a veces te miro y me cuesta creer que seas mía!. Te disfrutamos, jugamos, buscamos consejos tratando de hacer siempre lo mejor y hasta nos divertimos.

Tu cuarto está finalmente listo y quedó más lindo de lo que imaginábamos. El color naranja de las paredes se mostró mejor de todos los presagios, seguramente gracias a algunos consejos que nos dejó Dorita.

Tu cómoda tiene movimientos semanales. Afuera cosas que ya no te quedan mas, Parece increíble todo lo que ya tuvimos que dejar de lado, hasta tu primer par de zapatitos blancos!.

Lunita te considera un tesoro y toma las riendas se la situación cuando Massimo o yo estamos lejos y quedan intrusos” cerca de tu cochecito.

De tu peso mejor no hablar… A los 100 días pesabas casi el doble de cuando naciste!.. Ojalá yo hubiera bajado esos kilitos que te di! Pero tengo paciencia, eso no es importante ahora.

Con el permiso de nadie, apenas pasado el limite de los tres meses me dije, porque no? llené la bañadera, encendí las velitas y me propuse repetir este viejo ritual que tanto disfrutabas cuando aún estabas en la panza. Con la ayuda de papá que se encarga de recuperarte del agua cuando ya pasaron mas de 30 minutos y cambiarte mientras te pide ayuda sobre la elección de qué y como vestirte, ese rito poco a poco se convierte en un juego casi diario que disfrutamos como pocas cosas.
Tu vida social pasa de una visita en otra, de un amiguito en otro, una tarde con Chloé, otra con Tommaso, un paseo al parque con Flavio y hasta nos organizamos un gran asado el 1° de mayo con compa
ñía para nosotros y para vos.



También empezamos con los fin de semanas en el mar. Vida de comunidad, siempre con otros bebés, con otros papás, fuego, asados, bruschettas, mimos, y horas enteras al aire libre bajo el pino del jardín.

Empezaron también las guerras culturales: Italia vs Argentina. Para vencer esta, refresqué mi memoria y te canto seguido seguido:
Había una vez una vaca,
que trabajo no encontraba,
quería ser bailarina,
pero el cuerpo no le daba…
Y fue así que descubrió
su vocación verdadera,
y entonces se transformó,
en una vaca dulcera!


Pero quedaba aún pendiente la guerra idiomática (italiano vs español), y los primeros misiles los largó el, que anticipándose a la llegada de la abuela con el cargo especial de libros en español, se lanzó a la librería y una tarde apareció con esto en mano.
Esa misma noche empezó su rito de lectura y después de dos párrafos mientras la mamá dormía, vos pataleabas super despierta, contenta por tanta atención.
Y no sabemos si fueron las hadas o los cuentos que al día siguiente empezaste a balbucear desesperada, como queriendo vos también contarnos una linda historia.

Aún no te entendemos, pero la linda historia la vivimos, gracias a vos.

Nadie se salva, a todos un día nos llega el momento.
El día de la nochebuena del 2007, llegó el mio.
Mi encuentro fatídico, terrible, inolvidable se presentó a 37 años, 7 meses y 16 días.
Estaba peinándome en el espejo del baño, orgullosa de que mi cabello oscuro crecía fuerte y sano como nunca (probablemente debido al embarazo) y del lado izquierdo apareció ella, brillante, orgullosa y blanca como la nieve en el medio de ese manto oscuro y liso.
Me pasó lo que nos pasa a todos en esa situación. Al principio el deseo casi incontenible de arrancarla para no encontrarte de frente a ella nunca mas, para que no te marque esa diferencia, ese paso, ese “de verdad ya no importa que digan que pareces mucho mas chica, porque cargas en la espalda con la primera cana”.
Pero mientras estaba a punto de arrancarla, apareció ese miedo popular, probablemente no comprobado cientificamente: y si después esta me hace la guerra y me aparecen otras 7 mas? Que hago?.
Decidí dejarla en su lugar, hacer de cuenta que no estaba, tratar de olvidarla. Y muchas veces lo logro. Cada tanto el mismo espejo me la muestra otra vez y en esos momentos agudizo la vista rapidamente y compruebo, orgullosa, que sigue siendo una cana solitaria en mis cabellos!
Quizás si la arrancaba volvía con refuerzos. En vez le di una vida solitaria y triste.!

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